Los niños también quieren correr

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Desde que ocurrió “el incidente” , del cual seguramente quien es lector asiduo podrá recordar, he tenido que cambiar mis rutas de entrenamiento y en distancias largas, acudir al Parque Metropolitano (en León), puesto que no me queda otra opción; no me malinterpreten, el parque es muy lindo pero soy una corredora que no soporta correr en círculos, mi mente me traiciona al poco rato y todo comienza a ser más cansado. En fin, ir al parque me ha traído también visiones gratas que no había tenido muy a menudo en la calle, concretamente niños corriendo, pero no niños corriendo al jugar, sino niños entrenando.

Existe mucha controversia a la hora de hablar del atletismo en los niños, los adultos nos volvemos juiciosos sobre las cosas que les “hacen mal”, pero únicamente en el plano que nos conviene, me explico: no nos preocupa dejarlos 4 horas sentados jugando xbox, ni comprarles jugos de caja, papas fritas, salchichas, pastelitos, ni darles una tableta para que se hipnoticen, pero SÍ CONSIDERAMOS PELIGROSO QUE PRACTIQUEN EL ATLETISMO A TAN CORTA EDAD. Chicken shit.  La realidad es que el juicio adulto está alejadísimo de la balanza equilibrada y razonable.

Correr es un acto naturalísimo, nuestros antepasados pasaban sus vidas corriendo de un lado a otro, corriendo para perseguir, corriendo para salvarse, corriendo para atrapar, corriendo para desplazarse, corriendo para vivir, en fin, correr es tan natural como respirar, cuando por fin nos bajan de los brazos al suelo para dar nuestros primero pasos, siempre el instinto es pegar carrera para alcanzar a mamá, pero los adultos generalmente detenemos al bebé y lo incentivamos a “caminar primero que correr”… pensando que el andar DEBE de aprenderse antes, yendo en contra del chip natural que nos hace querer mover rápido nuestras extremidades.

Además del freno paternal que se nos impone desde bebés, en nuestras vidas ocupadas de adulto que encuentra todo en el súper y que su trabajo depende de una computadora, hemos dejado de movernos naturalmente (corriendo) para darle paso a una vida sedentaria en donde en el mejor de los escenarios, dedicamos unas horitas a la semana para practicar algún deporte y darle movimiento a nuestro cuerpo. Correr ahora  es un lujo de quien tiene suficiente voluntad.

Así pues, he escuchado muchas cosas sobre los niños corredores, cosas para nada reales y sin fundamento científico, es más, cosas que carecen totalmente de sentido común. No se dejen llevar, el cuerpo de un niño es una maquinita PERFECTA, que aún no sufre de desajustes biomecánicos, debalances posturales y compensaciones musculares como el de nosotros los adultos, que debido a nuestro estilo de vida, a malas posturas y demás, hemos ido maltratando a nuestros cuerpos y poco a poco ha hecho ajustes que nos van haciendo cambiar nuestra mecánica natural. Si quieres saber la manera correcta y perfecta de correr, observa a un niño haciéndolo.

Desde pequeños llevamos a los niños a clases de natación o de tae kwon do, gimnasia y ni hablar del fútbol que es casi un requerido de la escuela (partido o entrenamiento a las 2 de la tarde, sin comer,  bajo el rayo inclemente del sol, ¡bravo escuelas!), así que al parecer estamos aceptando y procurando que nuestro hijo haga deporte, pero ¿por qué no consideramos el atletismo? … hay muchos adultos que creen que a los niños no les gustará correr porque se aburrirán, al parecer, nuestras mentes maduras consideran que si un niño no tiene una pelota o balón de mil colores, una portería o más compañeritos gritando y saltando a su lado, éste se aburrirá pronto, y déjenme decirles que no es así, un niño puede disfrutar de correr en igual medida que un adulto, sólo es un humano de tamaño pequeño, no es tonto ni mucho menos incapaz, pero tendemos a subestimarlos, a pensar por ellos y a sentir por ellos.

¿Cuáles son los beneficios que obtendrá el niño?

1.-  Fortalecerá su estructura ósea e incrementará la densidad de sus huesos en crecimiento.

2.- En un país como México, donde somos líderes en obesidad infantil, es importante recalcar que cualquier tipo de actividad física será beneficiosa para mantener un peso saludable y obtener mejor hábitos alimenticios.

3.- Se harán disciplinados, cosa que les servirá no sólo en la práctica de su deporte, sino en TODOS los aspectos de su vida y durante TODA la vida.

4.- ¡Niños felices!, un niño sano, satisfecho, con actividad AL AIRE LIBRE,  que comparte tiempo con sus papás, que se siente capaz de enfrentar un reto, es sin duda un niño feliz.

¿Cuáles son los aspectos básicos que hay que atender para que nuestros hijos sean corredores felices? (y básicamente humanos felices, sea cual sea el deporte que practiquen)

1.- Que estén bien hidratados. los niños deben beber incluso más agua que un adulto, porque tienden a deshidratarse con mayor facilidad. Si tu hijo corre, cuida mucho este aspecto, para que su rendimiento sea el mejor y se sienta bien y con energía.

2.- Bien nutridos. aplica en la carrera y en la vida. Creo que no hay mucho que explicar sobre este punto, es claro, todas las personas deberíamos comer sabiamente, bien nutrido no quiere decir “de buen diente” o ser un “pata hueca”, sino que coma los nutrientes que necesita, en las CANTIDADES y PORCIONES que necesita. Como madre o padre, es CIEN POR CIENTO tu RESPONSABILIDAD.

3.- Descanso. los niños deben de dormir entre 8 y 10 horas para mantenerse con un buen nivel de energía, para afianzar los conocimientos adquiridos durante el día y para que su cuerpo haga los ajustes y adaptaciones necesarias debido a la etapa de desarrollo en la que se encuentre.

4.- Ejemplo. Si tu eres un amante del sillón, tus hijos verán eso y lo aprenderán como modo de vida “normal”, no puedes exigir lo que no predicas con el ejemplo, lo mismo aplica para la comida (punto 2) y para todo en la vida. Cuando llega el momento en el que te enfrentas a un par de ojitos que te estudia y analiza cada día, te has convertido en un modelo a seguir y deberás tener mucho cuidado con lo que enseñas. Corre con ellos.

5.- Obsérvalo correr. Como ya dije, el cuerpo infantil es una máquina perfecta y libre de desbalances, sin embargo, si tu hijo tiene problemas ortopédicos es necesario corregirlos (sea corredor o no), he visto adultos con terribles problemas que son de fácil corrección a temprana edad y siento algo de coraje hacia sus mamás y papás, porque claramente es una desatención infantil. Los pies chuecos o planos, por ejemplo, tienen solución si se atienden cuando es debido.

6.- Reconoce sus esfuerzos. Siempre muéstrale tu orgullo por su esfuerzo, felicítalo y enséñale que la disciplina y constancia siempre lo hará obtener los mejores resultados. Por favor, no premies con comida, porque los niños pronto aprenden a darle un sentido emocional a la misma y ciertamente no es lo que queremos, hazlo con muestras de cariño, abrazos, besos, aplausos, palabras amorosas y de reconocimiento, eso da la verdadera felicidad.

¿Qué vas a escuchar en el camino?

1.- “Lo que haces es básicamente maltrato infantil”. No es broma, he escuchado esta sandez varias veces, aunque bueno, generalmente las personas que piensan así son los mismos que nunca regañan a sus hijos o no permiten que en la escuela se les señalen sus errores, porque ellos consideran que eso es maltratar a un niño (mientras que ellos les llenan la boca de comida basura y los desactivan toda la tarde frente a la tele, eso sí que es maltrato infantil).

La exigencia no es maltrato, en cualquier aspecto de la vida tenemos que pedir LO MEJOR, lo que nos sea más beneficioso y lo que nos haga más felices.

2.- ” Ellos no pueden, están chiquitos” . Pero sí pueden pasarse 2 horas en un partido de fútbol, corriendo de un lado a otro, salir, cambiarse de ropa e ir a clase de natación 1 hora, bañarse ir a una fiesta y brincar 2 horas más en el inflable, regresar a casa y hacer la tarea, jugar otro rato y POR FIN, irse a dormir. Los adultos somos tan incoherentes.

3.- ” Los niños NO tienen la capacidad de reconocer sus límites y se les puede pasar la mano corriendo” . Cuando leí esto me quedé con el ojo cuadrado, es inevitable pensar que el adulto que crea esto no tiene la más mínima idea ni del deporte ni de los niños. Ellos saben escuchar perfectamente a su cuerpo, si no dan más, no dan más y punto, usan su razón tal cual la usamos nosotros (a veces mejor), son perseverantes, eso sí, en ocasiones un montón más que nosotros, es decir, si  pensamos que puede correr tanto o cuanto tiempo en base a nuestros cálculos y ellos corren más, no es que estén infringiendo sus propios límites y se estén poniendo en una situación de riesgo, sólo están siendo perseverantes y voluntariosos, pero cuando su cuerpo les indique que ya es suficiente lo escucharán. Los niños son transparentes y créanme que no les interesa el blof ni la presunción de cuánto corren, es más, ni siquiera saben cuánto corren, sólo lo hacen.

4.- “Hasta que tenga X edad puede empezar a correr” .  Si un niño se puede mantener erguido y desplazar sobre sus extremidades inferiores, les tengo una noticia: puede correr, no importa la edad que tenga, los niños corren para jugar, de igual manera pueden correr por correr. Obviamente las distancias son proporcionales a su edad, tamaño y condición.

Y así escucharán una infinidad de cosas sin sentido, porque bueno, si incluso a nosotros como adultos nos juzgan porque somos corredores y “pagamos por sufrir” o “ya no tenemos vida” , imagínense lo que las críticas infundadas pueden decir sobre este tema infantil.

En fin, deberían de ver la carita de los niños que cada domingo veo en el parque, o los que corren las carreras infantiles vitoreados por sus familias y portando orgullosos su número de corredor, felices y concentrados, caritas de esfuerzo y coraje mientras van en el trayecto, de que nada los puede derrotar y de alegría y satisfacción inmensa cuando terminan de correr.

Si eres papá o mamá corredor no dudes ni tantito en involucrar a tus pequeños y si no lo eres, es el momento de iniciar y compartir una actividad que les traerá puras cosas buenas a todos los miembros de la familia.

Nos lemos ❤

Alín

¿Cuántas calorías necesitas en realidad?

Peso saludable equilibrio calorico

Hace unas semanas, un domingo, me puse a ver un  programa en el Discovery sobre personas que comían muchísimo pero no se daban cuenta, al principio no lo creí posible, pero conforme fue avanzando el programa, uno podía ver que de verdad no mentían, en verdad no tenían conciencia de lo que se llevaban a la boca, como si pasaran por un lapsus o estuvieran totalmente hipnotizados. Ellos juraban que no entendían el motivo de su obesidad, que había días que incluso no comían o sólo se alimentaban con una fruta o un café durante todo el día, pero aún así, engordaban…. luego les mostraban los videos captados por las cámaras que estaban instaladas en puntos clave de sus casas, como la cocina o la sala de televisión y resulta que estas personas llegaban a meterse a la boca hasta 8,000 calorías por sentada. Ellos impactados al verse, ni siquiera lo recordaban.

Podrían pensar que es un programa de televisión y que esta gente tiene problemas, que son anormales o necesitan tratamiento especial,  pero quiero decirles que esto es más común de lo que parece. La mayoría de las personas tendemos a irnos al extremo cuando se trata de autoevaluar las cosas que empapan todos los aspectos de nuestras vidas, es decir, sobreestimamos y subestimamos con mucha facilidad, pero mucha.

Enfocándonos en los temas de salud (porque este fenómeno ocurre en mil y un materias), si es que realizamos alguna actividad física o deporte, solemos considerar que fue bastante considerable el esfuerzo, el tiempo, la intensidad, las repercusiones físicas y demás, es decir, sentimos que hacemos muchísimo ejercicio, cuando en realidad acabamos de hacer 30 minutos – o una hora, no cambia mucho el punto – de trote o de gimnasio o de una clase deportiva y nos hacemos creer que necesitamos 2 gatorades para “reponer” porque “hicimos mucho ejercicio” y de pasada devorarnos un montón de comida porque al cabo “lo compensamos” con todo el ejercicio que hacemos. Sobreestimamos la actividad y subestimamos lo que comemos, ya que ni tu gasto calórico durante el ejercicio es magnánimo, ni todo lo que le metes a tu estómago bajo el mandamiento de que como haces ejercicio puedes comer lo que quieras, va a desaparecer por obra del espíritu santo. También están los que se toman un jugo verde en las mañanas y juran que llevan un estilo de vida mega saludable y no conciben la idea de que estén pasados de peso, seguro que algún problema hay con su metabolismo o ya de plano su gordura es “por herencia”, pobres genes, de verdad que al final siempre los terminamos culpando.

Muy pocos están excentos de eso, justo hoy, antes de escribir este post, hablábamos Fer y yo de lo rica que era la comida en ciertos lugares donde la preparaban de una forma muy casera y me dijo: ” La mejor comida de ese tipo que he probado es la del restaurante “Don Nacho” , es más, a ver si el domingo podemos ir… ” y le contesté: ” ¡ayy síii, el domingo me tocan 32k así que aprovechando que voy a correr mucho y voy a tener muuuucha hambre, ahora sí me atasco..”

No crean que no me da pena compartir mis diálogos matrimoniales, sin embargo creo que algunos tendrán algo en común conmigo. 😦

Para que dejes de autoengañarte y boicotearte, necesitas conocer cuántas calorías NECESITAS en función de las calorías que realmente GASTAS en tus actividades, es un tema que deberíamos de saber todos, al igual del de la lectura de etiquetas en los alimentos, sin embargo pocas personas se han preocupado por conocer esa información, así que aquí les dejo lo básico para que calculen y puedan tomar conciencia y juzgar sus actos de manera mucho más objetiva y realista.

Existen muchas fórmulas matemáticas para obtener un aproximado de calorías necesarias, algunas más sencillas y algunas no tan precisas, pero a fin de cuentas, si no tenemos la manera de obtener ciertos datos para realizar las fórmulas más complejas y con resultados más apegados a la realidad, lo que interesa es tener por lo menos una idea cercana de nuestros requerimientos calóricos y por supuesto del gasto que hacemos al realizar nuestra actividad física. Lo ideal, por supuesto, es acudir a un especialista en nutrición para que nos dé un dato preciso basándose en todas nuestras características generales, como edad, sexo, estatura, porcentaje de grasa corporal, y demás datos, pero si esto no es posible, hay maneras de aproximarnos a ese dato sin tanta complicación.

Primero que nada hay que distinguir entre dos cantidades de calorías, ya que unas son las que necesitamos para realizar las funciones vitales, como respirar, digerir, estar despiertos, pensar,hablar, comer,  etcétera, y otras son las que requerimos para desempeñarnos en actividades físicas y deportivas, así que vamos empezando por ahí:

Para calcular tu tasa metabólica en reposo -aproximada- (las calorías que necesitas consumir para realizar las funciones VITALES), tendrás que hacer la siguiente operación:

Para mujeres:  655.0955 + (9.5634 x peso) + (1.8496 x altura) – (4.6756 x edad)

Para hombres:  66.473 + (13.7516 x peso) + (5.0033 x altura) – (6.755 x edad)

(* peso en kg. y altura en cm)

Una vez que obtienes el resultado, hay  que MULTIPLICARLE el factor de ACTIVIDAD, en este caso, hay que hacer una autoevaluación a conciencia y sin exagerar de la cantidad de actividad que tenemos en nuestra vida diaria. Es difícil ser objetivos porque a lo mejor corremos diario o vamos al gimnasio 5 veces a la semana, pero hay que tener en cuenta las miles de horas inactivos que pasamos en la oficina o viendo tele o sentados platicando..así que recuerda, NO SOBREESTIMES la intensidad de tu actividad.

  • Sedentario (trabajo de oficina, sin ejercicio) -> 1.2
  • Actividad Ligera (ejercicio de 1 a 3 días por semana) -> 1.375
  • Actividad Moderada (ejercicio de 3 a 5 días por semana) -> 1.55
  • Actividad Intensa (ejercicio de 6 a 7 días por semana) -> 1.725
  • Actividad Muy Intensa (ejercicio 2 veces al día, ejercicios de gran intensidad, fuerza y potencia, atletas) -> 1.9

Así que a tu primer resultado debes de multiplicarle la cifra de acuerdo a tu actividad diaria.

Les pongo el ejemplo con mis datos:

655.0955 + (9.5634 X 48kg) + (1.8496 X 157cm)(4.6756 X 30años)= 1264 X 1.55  (ejercicio 5 veces por semana) = 1959 Kcal.

Así que una persona como yo, necesita APROXIMADAMENTE 1959 calorías diarias mientras mantenga ese ritmo de actividad, cabe mencionar que hay muchas fórmulas, no sólo esta, incluso hay unas más fáciles y con menos operaciones, pueden entrar a internet y buscar diferentes cálculos matemáticos para obtener las calorías que requieren, o incluso hay páginas donde sólo introduces tus datos y estás a un clic de distancia de saber el resultado. Es importante reconocer que mientras este estudio no esté hecho por un profesional, sólo obtendremos un acercamiento, es más, si ustedes hacen las diferentes fórmulas, verán cómo obtienen resultados que varían incluso hasta por 200 calorías entre una y otra ,lo importante es obtener un número que nos de una pauta sobre la cual podemos empezar a actuar y a concientizarnos sobre lo que en realidad necesitamos y lo que en realidad gastamos (si buscamos pérdida de peso, necesitamos tener un déficit calórico y lo mismo pasa a la inversa) y a base de prueba y experimentación (o como diría Chepina Peralta: al tanteómetro) ir viendo cambios en nuestro cuerpo, darnos cuenta de por qué demonios no bajábamos de peso o al contrario, por qué no estamos rindiendo al máximo en nuestras actividades.

Yo soy entrenadora deportiva, pero también soy maestra de música, así que todo el tiempo trabajo en un ambiente en donde las emociones y los sentimientos predominan, sé que la mente puede hacernos creer tal o cual cosa y los juicios personales son más blandos y condescendientes que una gelatina, así que ante la incertidumbre y para no juzgar con tanta subjetividad a nuestra vida que tanto queremos, pues busquémosle un numerito que nos dé una cubetada de realidad. Siempre es bueno guiarnos por la ciencia.

¡Nos leemos!

Alín ❤

* Es importante hacer una aclaración sobre las fórmulas que aquí utilizo: tal cual lo comenté varias veces en el post, lo ideal es acudir a un especialista a que nos dé la información precisa y PERSONALIZADA de nuestros requerimientos calóricos, sin embargo, si estas pautas son utilizadas “caseramente” tal cual les sugerí en la publicación y como lo hice yo,  es importante saber si somos personas con SOBREPESO u OBESIDAD, ya que estaremos introduciendo nuestro peso actual y por lo tanto, el requerimiento calórico nos indicará las calorías basadas en un cuerpo que, debido a su talla, necesitará de muchas calorías, sin embargo, NO ES LO QUE BUSCAMOS. Mientras más alejado estés de tu peso ideal o más sobrepeso u  obesidad tengas, más margen de error tiene esta fórmula y cualquier otra que veas en internet, así que si es tu caso, no te preocupes, siempre existirá un buen nutriólogo que te pueda ayudar 🙂

Estírate y corre el resto de tu vida

Hace tiempo, cuando estaba entrenando para el Maratón de la Ciudad de México en la edición del 2014, ya cuando los fondos  empezaban a hacerse más largos, comencé a experimentar un dolor muy molesto en el glúteo derecho que se extendía a lo largo de mi pierna por los isquiotibiales y me llegaba hasta la pantorrilla, el dolor me empezaba por lo general en el kilómetro 7 u 8 y ya para el 20 se volvía totalmente insoportable. Obviamente tuve que detener el entrenamiento y buscar una solución, pero con las semanas contadas el nervio me mataba; fui a fisioterapia, consulté toda la información que me fue posible, lloré, traté de correr sin éxito y con el triple de dolor, y así pasaban y pasaban los días.

Me dijeron que era el nervio ciático, así que ahí viene todo el tratamiento para tratar este dolor, mucha vitamina b (ya saben que son las PEORES inyecciones que existen  -porque duelen terrible, no porque sean malas-) y un millón de remedios para el padecimiento. A pesar de haber sido diagnosticada, seguí buscando respuestas porque el dolor no cedía y yo no podía correr, así que en una de tantas lecturas que hice me vi reflejada como en un espejo y supe perfectamente que ese era mi padecimiento, me di cuenta que tenía el piriforme irritado y gritando de dolor, no era un dolor del nervio ciático (aunque hay que aclarar que en ocasiones lo que duele es efectivamente el nervio ciático causado por un piriforme irritado o espásmico que lo roza o comprime, esto es porque en algunas personas, el nervio pasa a través del músculo y no por debajo, así que en esos casos se produce el síndrome piriforme, que involucra totalmente al nervio ), aunque los síntomas son prácticamente los mismos, sin embargo, lo que aquí ocurrió y que le sucede a miles de corredores de largas distancias, es que tras una contracción muscular repetitiva (el acto de correr) , el músculo se irrita -tanto por realizar el ejercicio como por los residuos de ácido láctico que quedan como desperdicio en el músculo-  y se convierte en un punto gatillo que irradia dolor hacia otros grupos musculares, en este caso, los de la pierna. Total que respiré de alivio porque era algo que se podía solucionar relativamente pronto.

las zonas de color más intenso son los puntos gatillo en el piriforme, que irradian el dolor hacia los isquiotibiales, que aparecen en rojo más claro

Las zonas de color más intenso son los puntos gatillo en el piriforme, que irradian el dolor hacia los isquiotibiales, que aparecen en rojo más claro

puntos gatillo en el piriforme que irradian dolor hacia los grupos musculares de la pierna

Puntos gatillo en el piriforme que irradian dolor hacia los grupos musculares de la pierna.

Estuve muchos días haciendo estiramiento intenso, sobre todo para la zona de los glúteos, los corredores tendemos a olvidar que los músculos de esta zona realizan una actividad biomecánica importantísima a la hora de correr y pocas veces les damos el mantenimiento de estiramiento que necesitan y sólo nos enfocamos en las piernas.  Además me puse en manos de un experto en el correcto funcionamiento músculo-esquelético (quienes me conocen saben que soy ferviente admiradora de Don Chuy, maratonista y “huesólogo” de cabecera), que me hizo un balance correctivo (él le llama “alineación y balanceo”) y ¡listo! …. pude correr como si nada hubiera pasado.

Pero, ¿qué ocasionó mi lesión?

La flojera fue el principal motivo. El subestimar el estiramiento posterior a una carrera, te puede llevar a obtener toda una serie de padecimientos molestos que eventualmente truncarán tus objetivos deportivos. Yo la verdad regresaba de correr y hacía como que “me estiraba”, ya saben, talón al glúteo para el cuadríceps como 5 segundos, roll down como 10 segundos, y pantorrillita en la pared como 6 segundos.. total, eso y nada, era lo mismo, pero yo juraba que me estiraba, lo hacía en parte porque creía que sólo eso era suficiente y en parte porque si tenía 2 horas para correr prefería usar todo el tiempo que me fuera posible para hacerlo, así que corría 1:58 y estiraba 2 minutos, al fin y al cabo yo soy corredora y de todas formas lo tiesa no se me iba a quitar.

Al final, y con el correcto estiramiento, seguí mi entrenamiento sin dolor alguno y fui muy feliz al correr el maratón libre de toda molestia y llena de pura emoción.

Desde entonces, por supuesto, dedico mínimo 15 minutos de estiramientos (posteriores al entreno), poniendo el énfasis que la zona de los glúteos, isquiotibiales y flexores de cadera merecen. Prefiero correr unos minutos menos, pero estirar mejor, tengan en cuenta que el correr es una actividad en la que el cuerpo se mueve de una forma totalmente repetitiva durante mucho tiempo, a diferencia de otros deportes, donde los movimientos son diversos y multidireccionales, en la carrera estresas mucho a tus músculos, porque los sometes a una contracción crónica -que aunada a desbalances posturales pueden resultar en un cataclismo- que les genera mucha irritación.

Les dejo algunos estiramientos específicos de glúteo que pueden agregar a su rutina habitual, misma que debe de comprender el total de los grupos musculares. Dale a tu carrera un final feliz 😀

estiramiento glúteos

Nos leemos ❤

Alín

La sabiduría Rarámuri

De izq. a der. Alfonso, Cruz, Alín, Silvino y Luis Arturo

De izquierda a derecha :  Alfonso, Cruz, Alín, Silvino y Luis Arturo

Existe una leyenda en la sierra de Chihuahua que cuenta la historia de cómo el dios Onoruame trajo a la tierra a dos tipos de personas: los rarámuris y los chabochis (hombres blancos), a ambos dio humildad pero también avaricia por poseer más cosas; un día se jugó una carrera entre estos dos grupos de personas, Onoruame estuvo presente, les hizo a los rarámuris y a los chabochis bolas de madera por igual y los puso a competir (la carrera de bola). La carrera fue muy larga,  dieron muchas vueltas y se hizo una apuesta muy grande, al terminar, los rarámuris ganaron la carrera, sin embargo los hombres blancos tomaron el premio y se lo llevaron con ellos. Fue a partir de ese momento, cuando los corredores rarámuris no pelearon por lo que les pertenecía, que decidieron seguir corriendo para siempre, hombres y mujeres, pueblos enteros.

Decir que son los mejores es poco decir.

Según cuenta Christopher McDougall, la leyenda (y casi fantasma de la Sinforosa) Caballo Blanco, le llegó a decir que “el secreto de los tarahumaras era recordar que los seres humanos somos criaturas en constante movimiento y que si olvidamos que hemos sobrevivido y crecido durante la mayor parte de nuestra existencia como corredores de fondo, sufriremos las mismas consecuencias de otros animales enjaulados: enfermedad, altibajos de ánimo, desórdenes intestinales, malestar general.”  Zaz, más claro ni el agua.

Desde hace mucho mucho tiempo, he leído miles de cosas sobre los corredores de la sierra tarahumara, y siempre los he visto como súper héroes y por lo tanto, en mi mente y corazón los sentía inalcanzables y extraterrestres, así que no pueden imaginarse lo que sentí, cuando después de tantas lecturas sobre ellos, por fin, un sábado cualquiera los tengo en frente.

Fue un honor para mí conocer a 4 grandes corredores rarámuris (dos de ellos, Silvino Cubésare y José Cruz Cleto campeones en ultramaratones internacionales ) el pasado fin de semana, fue breve pero me sentí muy feliz, nerviosa y honrada de estrechar sus manos y decirles que los admiraba. Ellos llegaron a León, Guanajuato gracias a un conjunto de esfuerzos, entre el grupo de corredores de trail y ultradistancia NOX TEAM, y el comité organizador del Medio Maratón BJX21.

El NOX TEAM, más que desempeñarse como simples anfitriones, realmente fue un apoyo lleno de cariño y respeto para los corredores tarahumaras haciéndolos sentir bienvenidos y en casa. Tal cual debe de ser.

Llenos de una timidez que encanta,  poseen una serenidad indescriptible, son felices y están llenos de optimismo y totalmente vacíos y carentes de negatividad y problemas con el prójimo. Ellos han corrido desde siempre, sus papás y mamás fueron siempre activos, con bebé en el vientre o en brazos nunca dejaron de moverse, de hacer sus actividades y de trasladarse grandes distancias usando sus pies, he ahí la influencia de los genes (que no determina, pero sí predispone), su cultura es corredora (la nuestra es automovilística) ellos no le ven mayor problema a una carencia, al contrario, la enfrentan y tampoco se oponen a las comodidades. Se aprende tantísimo de ellos con el simple hecho de leer su energía calmada y pacífica, porque créanme que la transmiten.

Al día siguiente de haberlos conocido, muchos tuvimos la experiencia de correr junto con ellos en el medio maratón, de celebrar cada quien sus victorias y de agradecerle a esta vida de corredores la oportunidad para mezclarnos con gente tan auténtica y buena como ellos, quienes de verdad corren con pasión, porque en lo recóndito de sus barrancas y del mundo, siempre pueden llegar más lejos… y ganar.

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Nos leemos 🙂

Alín

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Medio Maratón BJX21: Breve crónica y resultados

Con el total de los números agotados y mucha gente esperando debutar en la distancia, hoy a las 8:00 a.m dio inicio el medio del bajío, que básicamente es una carrera muy rápida porque no hay mucha variación en la altimetría, apenas unos metros.

Decidimos llevar a Fatiga porque ayer no la paseamos y ya nos lo estaba reclamando, nunca había ido a una carrera con nosotros, pero hoy fue el día. Nos levantamos muy temprano (como cada día…) y emprendimos el camino, encontramos un buen lugar de estacionamiento y ya no nos quisimos arriesgar a andar batallando con el cierre de calles, así que nos apropiamos de él y le caminamos un poco.

Como toda mujer lo sabe, aunque haya ido uno seis veces al baño antes de salir, irremediablemente te darán ganas de orinar antes de la carrera, así que nuestra primera parada fue en los baños portátiles, por suerte me tocaron aún limpios :D, porque con tanta fila que había, seguramente en un rato más, se iban a poner feos; de ahí directo a la línea de salida, donde esta vez los altísimos africanos con ropa siempre sobria se mezclaron con los petisos tarahumaras tan coloridos (de extremo a extremo del mundo, hombres cuyas culturas no se han olvidado de que el ser humano es un corredor natural) y donde la reina de la ultradistancia, Nahila Hernández (a quien tuvimos oportunidad de escuchar en conferencia un día antes -luego contaré sobre esa experiencia- ), dio el disparo de salida y nos tomó fotos con su iphone 😀 , salimos y entre empujones y pitidos de gps, cada quien encontró su lugar poco a poco, las respiraciones agitadas sonando, los saludos de los familiares todavía en la zona cercana a la salida, perritos, gente un poco desbocada que con el paso de los minutos se dio cuenta que la iba regando o de plano las piernas les regañaron, hubo de todo.

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La verdad es que no tuvimos ningún problema de abastecimiento, al menos donde yo iba siempre encontré hidratación, buen señalamiento y ruta cuidada por agentes de tránsito municipal; lo que sí sigue faltando en León es el ánimo de la gente… tal como les contaba con algún otro post, en nuestra ciudad la gente no sale a las calles a animar, generalmente el poco público que va, se mantiene cerca de la salida o de la llegada porque van a tomarle la foto a su familiar corredor, pero en realidad las rutas están totalmente libres de gente, así que bueno, a los corredores leoneses nos toca echarnos la porra solitos 😉 .

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Di la vuelta ya para hacer la entrada al carril de meta, a mi lado izquierdo vi a Fatiga amarradita en una reja y a Fer que me gritaba para la foto, cerré tan fuerte como pude y pasé el arco con infinita alegría, como siempre se debe pasar un arco de meta.

Tal como dice el título de este post, la reseña es breve, al final, los que tenían que llegar de primeros, así lo hicieron, cada quien cosechó lo que sembró en su entrenamiento, muchos completaron por primera vez esta distancia y se sintieron felices e invencibles, otros cumplieron objetivos personales y se sintieron felices e invencibles, algunos más habían perdido la confianza en sí mismos, cruzaron al meta y se sintieron felices e invencibles también. En fin, un cúmulo de cosas positivas que se desatan cuando la gente corre y se pone a prueba.

Fatiga la pasó medio fatal, las bocinas con el volumen tan fuerte la aturdieron y el sol la acaloró mucho, sin mencionar la cantidad de gente que había, que obviamente la estresó un poco, así que para que se contentara con nosotros, le tomamos su foto en el podio, para que sepa que no importa cuántos élite haya, ella es la campeonaza de su casa

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Les dejo el link donde pueden ver sus resultados:  tiempo oficial y  parciales, lugar de rama y lugar de categoría 🙂

http://www.marcate.com.mx/resultado/SPTMCAR1422316087

Les dejo un abrazo ❤

Alín

😀 Mamá, corrí por las dos, porque te duele tu rodillita

Ejercicio estrella: La plancha

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No importa el deporte que practiquemos, si somos tenistas, crossfiteros, nadadores, corredores, yoguis, clavadistas o golfistas, siempre será necesario que nuestro centro (core) esté fuerte y estable como tapia.

Para trabajar el core podemos hacer cientos de ejercicios y emplear muchas horas de nuestro entrenamiento, o bien, podemos hacer planchas e invertir mucho menos tiempo para obtener mejores resultados.

La plancha es un movimiento isométrico, esto quiere decir que tensamos el músculo sin moverlo, sin que haya un acortamiento o un alargamiento del mismo. Estos movimientos son muy buenos y generan todo un catálogo de beneficios empezando por el aumento en la resistencia muscular, ya que el hecho de tensar las fibras musculares durante un período de tiempo sostenido, ocasiona que el músculo se vuelva más fuerte y resistente, además elevarás tu ritmo cardíaco y tu respiración.

Cuando dedicamos 30 segundos a hacer una plancha estamos trabajando muchos grupos musculares: casi todo el tren superior (espalda, brazos, hombros, pecho, abdomen -te puedes ahorrar 300 abdominales tradicionales diarias-) y también el tren inferior (cadera, piernas), además, simplemente con mover los brazos de posición, tenemos la posibilidad de alcanzar todavía más músculos. La plancha tal vez nos parece muy convencional e incluso aburrida para aquellos de mente inquieta (jajaja)  y necesidad de movimiento, sin embargo podemos darle mil variantes que faciliten o dificulten su realización:

La posición tradicional consiste en apoyar el cuerpo perfectamente recto sobre las puntas de los pies y los antebrazos, sin embargo y si quienes lo van a hacer tienen poca fuerza, pueden comenzar apoyándose sobre una de sus rodillas, o bien sobre las dos y con los días y la práctica ir pasando a la posición tradicional con sólo dos puntos de apoyo; por otro lado y para quienes esta posición resulte muy facilita, pueden  elevar un brazo o una pierna, o bien un brazo Y una pierna (los opuestos) y mantener la posición. También pueden buscar elementos o puntos de apoyo que brinden inestabilidad y obliguen al cuerpo a trabajar más en busca del equilibrio, apoyándose en bolas bosu, balones medicinales, pelotas, patinetas, superficies vibratorias,etcétera.

Es importante señalar algunos puntos sobre las planchas:

* Nunca dejes de respirar: es importante que inhales y exhales mientras haces el ejercicio (¡cualquier ejercicio!), muchas personas, por estar tan concentrados en aguantar la contracción se olvidan de respirar y esto puede originar una subida de presión, un debilitamiento o incluso un desmayo, además de que nuestros músculos necesitan oxígeno para trabajar y si tú se los quitas ellos se cansarán muchísimo más rápido.

* Mantén la postura: siempre la postura es lo que nos va a llevar al éxito en nuestros entrenamientos, si tenemos una mala postura, además de que no nos está sirviendo el ejercicio que hagamos, podemos lesionarnos y nos puede salir más caro el caldo que las albóndigas, así que cuida tu postura, ésta tiene que ser totalmente recta, sin que la cadera se caiga o por el contrario, muy elevada. Es mejor aguantar menos tiempo con una postura buena que más tiempo con una deficiente. Respecto a la posición de los brazos, puedes variarla para trabajar distintos músculos, mientras más separados estén, trabajarás la parte externa de tu torso y lo opuesto ocurrirá si los juntas.

* Combina: los ejercicios isométricos son muy buenos y además los puede realizar cualquier persona (obesos, ancianos, niños, gente con lesiones) de hecho se utilizan mucho en la rehabilitación, ya que fortalecen la musculatura alrededor de las articulaciones sin forzar a estas últimas, o sea, generan fuerza y resistencia con nada de impacto, sin embargo, por sí solos no te van a dar el óptimo entrenamiento, sino que hay que combinarlos con otros ejercicios para que pueda desarrollarse una buena coordinación intermuscular e intramuscular (que en pocas palabras significa que los músculos trabajen en equipo entre ellos y con el cuerpo).

* Dale variedad y haz un reto: Como ya lo mencioné, con la plancha se crea resistencia muscular muy rápido, así que realiza series en las que te desafíes, auméntalas con los días y ve subiendo los grados de dificultad, porque pronto te resultarán fáciles, o bien proponte un reto  de realizarlas diario y de aumentar algunos segundos cada día hasta llegar a X cantidad de minutos en la posición, así obtendrás sus máximos beneficios y no te aburrirás tan fácil.

¡A hacer planchas!

Nos leemos 😀

Alín

Fe de erratas

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En mi post anterior Lo que NO necesitas para correr 21K (ni 10k ni 5k) cometí un error que me fue señalado el otro día antes de dormir. La queja fue acompañada con un “qué gacha, casi pones que yo era el aguador”.

Yo, en mi mente olvidadiza les escribí:

“…Las chicas nos preparamos para la carrera y nuestros fieles acompañantes se dispusieron a echar cuanta porra fuera necesaria.    “

Después del reclamo me puse a cavar en mi memoria y me di cuenta de que el reproche era totalmente fundado cuando recordé que Fer también corrió esa carrera, y de hecho la corrió como si lo viniera persiguiendo un León; ese día hizo un tiempazo que le envidié, nunca se lo dije, pero lo envidié ( a lo mejor por eso no me acordaba 😉 ).

Fer ahora ya no corre más, debería, pero ya no lo hace porque no le gusta lo que a todas nos fascina: adelgazar. Pasé muchos años queriendo que corriera conmigo, para que supiera de qué cosa tan maravillosa hablaba yo todo el tiempo hasta que por fin, un día afortunado decidió comprarse unos tenis y ver de qué se estaba perdiendo; en poco tiempo se convirtió en un gran corredor, con una resistencia y velocidad envidiables, muy comprometido.

Los tiempos cambiaron y ahora volví a ser la única en la casa que platica de estos temas, siempre añorando que un día se quiera poner los tenis otra vez y volvamos a correr juntos, bueno, él a volar y yo a sacar el bofe por querer seguirle el paso.

Así que corrijo, lo que debería de decir ese texto es:

” Marie-Lyne, Fer y yo nos preparamos para la carrera, y Peritos se dispuso a echar cuanta porra fuera necesaria  ” .

¡Nos leemos!

Alín ❤

Lo que NO necesitas para correr un 21k (ni 10k ni 5k)

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El día en que corrí mi primer medio maratón fue tan emocionante que es difícil explicarles el nervio que me invadía, fue hace ya algunos años pero recuerdo la experiencia con mucho cariño.

En aquellos tiempos vivía un poco engañada con las distancias que entrenaba, porque no tenía mis tecnologías actuales como el garmin, así que corría mucho pero en realidad no tenía la certeza de cuánto entrenaba exactamente y eso me ponía a dudar. Lo corrí con una amiga canadiense muy querida, que por cierto, fue un gran apoyo para mi nerviosismo desbordado: ¿y si no puedo? ¿y si tengo que caminar?, ella siempre me animaba y me decía que claro que iba a poder y que si tenía que caminar, ella caminaría conmigo, no pasaba nada.

Total, aprovechando la visita desde Canadá, un día antes nos juntamos a comer-cenar-festejar, y aunque traté de medirme con la comida y la desvelada, de repente se vuelve un poco difícil (para los débiles del momento jajajaja, o sea yo) y bueno, tampoco estaba muy descansada para aquellos veintiún kilómetros. Al día siguiente me levanté muy temprano y sin desayunar nos fuimos directo al arranque, después de buscar como media hora como desesperados por fin nos encontramos con Marie-Lyne y Peritos; Las chicas nos preparamos para la carrera y nuestros fieles acompañantes se dispusieron a echar cuanta porra fuera necesaria.

Pasaron los primeros kilómetros sin mucho problema, ajustamos el ritmo (y Marie-Lyne la temperatura, porque después de haber estado entrenando en Canadá y recién bajada del avión, correr aquí por primera vez fue como ir sobre un fogón, me imagino), todo iba perfecto hasta que por ahí del kilómetro 15 empezamos a separarnos un poco, las dos íbamos sintiéndonos un poco mal, ella por el calor y yo porque mi entrenamiento, sueño y comidas previas no habían sido lo más indicado.

Por ahí del 16 un señor me vio carita de droopy y sacó unas chocoretas para que me las comiera y agarrara por lo menos dos rayitas más de color, me las comí y seguí, hasta la meta. Me sentí muy muy feliz, como generalmente uno se siente tras cruzar el arco, pero no satisfecha, porque me di cuenta que pude haberlo hecho distinto (el tiempo previo) y disfrutar mucho más mi primer medio maratón.

Con los años, los 21 kilómetros se han convertido en mi distancia preferida (que no me oiga el maratón 😉 ), porque intervienen mucho más cosas que en otras pruebas más cortas, no sólo es la explosividad de un 10k ó 5k, sino que ya hay que activar el control mental para moderarte e ir midiendo tus alcances físicos durante largo rato, es vivir una introspección y un diálogo interno mayor sin la exigencia tan grande de una prueba de 42 kilómetros, es decir, tienes la parte bonita de las largas distancias sin la parte ruda y extenuante de un maratón;  y todos felices.

Ahora, a lo que voy, es que a veces nos emociona tanto la idea de debutar en un medio maratón (o cualquier otra distancia menor a ésta) que pecamos de excesivos haciendo, comprando o consumiendo cosas que en realidad no necesitamos.

Les menciono cosas que -a mi parecer y de muchos estudios que lo respaldan- no son necesarias ni para correr medio maratón ni mucho menos para correr 5 ó 10 kilómetros y en ocasiones, pueden resultar contraproducentes.

* No necesitas geles/gomitas deportivos. Últimamente con el auge de las carreras la gente no sabe muy bien la manera de utilizar estos suplementos y terminan comprándolos por docenas y comiéndoselos en cada carrera, incluso si están haciendo fondos de menos de una hora (tal cual puede ser una carrera de 10 ó 5K ). No es broma, he visto a gente en la línea de salida para una carrera de 10k  o en el kilómetro 19 de un medio maratón comiéndose geles como si eso les fuera a encender un motor que los hará correr a mil kilómetros por hora y cerrar con todo,no es así y en el peor de los escenarios terminarán dándoles problemas estomacales.. sin mencionar que son calorías extras y carbohidratos que, como son innecesarios, terminarán sin utilizarse y almacenándose en el cuerpo en forma de grasa (así es, toooda la energía  que no utilizamos, eventualmente se convierte en grasa y se almacena, es por esto que debemos mantener una sana y proporcional relación entre lo que consumimos y lo que gastamos, para que no haya sobrantes 😉 y podamos mantener nuestro peso adecuado). Mucho menos los uses de “desayuno”, ¿por qué preferir un gel si puedes desayunar comida real perfectamente en tu casa antes de salir?

Lo cierto en este respecto es que si nos ponemos estrictamente a calcular el gasto calórico que nos genera una carrera de estas distancias (21k, 10k y 5k), es perfectamente alcanzable para el cuerpo la provisión de glucógeno -y de grasa- , por lo que no es necesario comer durante la prueba. Así que mejor prepárate adecuadamente y preocúpate por desayunar bien (previo ensayo), por correr como tú sabes y no por conseguirte una cangurera para cargar tus 5 geles 🙂

* No necesitas atragantarte la noche previa. De hecho nunca necesitas “atragantarte”, sin embargo, la cuestión de la carga de carbohidratos está un poco mal comprendida. Al igual que en el punto anterior, es común que mucha gente se emocione por  la conocida “carga de carbohidratos” y se zampe dos pizzas, pasta, lasagna, pan dulce, etcétera. Temo informarles que esto no es necesario. Tu carga de carbohidratos empezó desde que ,meses o semanas  antes, empezó tu entrenamiento, es decir, para hacerlo “como dios manda” lo correcto es que el 60% de tu alimentación provenga de hidratos de carbono complejos (avena, camote, arroces integrales, legumbres, etcétera), esta es tu verdadera carga de carbohidratos, así que tu cena previa a cualquier de estas tres distancias, no tendría por qué diferir a la de cualquier otro día (del entrenamiento). El gran error es querer comer demasiado y pasarla muuuuy mal durante la carrera por problemas estomacales y por sentirte con la comida todavía hasta la garganta, acuérdate que el correr mueve nuestros intestinos y no quieres terminar en un baño portátil sacando todo lo que te comiste en el nombre de la “carga”,  así que no lo hagas, porque no lo necesitas.

* No necesitas bebidas isotónicas durante ni después de una carrera de 10 y 5 kilómetros, con tomar agua es totalmente suficiente, las bebidas deportivas  te aportarán sales, minerales y azúcar  que sólo necesitas reponer cuando tu actividad física intensa va más allá de los 60 minutos, así que ubica los puestos de hidratación que ofrezcan agua y prefiérelos, y por supuesto, el gatorade que te den al final, guárdalo (baratos no son) para cuando entrenes un fondo de mayor kilometraje que lo valga.

En el caso del medio maratón, creo que incluso durante la carrera, tomar agua es suficiente, pero no le veo gran problema si alguien prefiere tomar en algún puesto de abastecimiento un poco de isotónica, lo que sí es necesario es tomarte la bebida deportiva que te dan al final, porque necesitas reponer los minerales perdidos durante la transpiración, que te ayudarán a recuperar tus músculos de una manera más eficiente y a evitar deshidratación y calambres.

En fin, lo que sí necesitan es mucha emoción :D, cualquier carrera de cualquier distancia es una experiencia inolvidable y llena de aprendizajes grandotes y pequeños, de adrenalina y de celebración a  la constancia y disciplina, sólo acuérdense que, como en muchas otras cosas, MENOS ES MÁS 😉 .

¡Suerte!

Nos leemos ❤

Alín

Corriendo como Phoebe

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Siempre me ha dado muchísima risa el capítulo de Friends donde Rachel invita a correr a Phoebe y luego de verla una vez, le saca la vuelta a repetir la cita porque Phoebe corre como si se le hubieran subido las hormigas mantequeras.

En los años que llevo corriendo me ha tocado ver gente que, a mi parecer, tiene una forma de correr poco ortodoxa (manera elegante de enunciarlo), tal vez me causa algo de gracia porque no es la manera en que corro yo (eso creo, pero nunca me he visto 😉  ) e incluso llego a pensar que tal vez tengan alguna incomodidad con su ropa en ese momento o que algo les va doliendo o rozando y por eso hacen tanto movimiento tan extraño.

Correr es un movimiento muy personal y distintivo, tal cual lo es el caminar , yo, por ejemplo, camino igualito a mi papá y a mi hermana: hombro caído, espalda nada derecha y sin dar mucha brazada… , cuando corro la cosa se torna diferente, adopto otra postura, pero igual sigue siendo un gesto muy personal.

El gesto que menciono es algo totalmente inconsciente, cíclico y repetitivo, es decir, no tenemos que preocuparnos por pensar en poner un pie delante de otro y mover los brazos alternando con la pierna opuesta, una vez damos el primer paso todo lo demás ocurre como por obra del destino, podemos ir variando el ritmo o la dirección hacia donde vamos, pero nuestro movimiento nunca es premeditado ni concienzudo.

Yo soy de las que creo que debemos mantenernos fieles a nuestra biomecánica, es decir, si así es como nuestro cuerpo corre, si de esta manera están programados los músculos y articulaciones (ellos se han adaptado al gesto que realizamos) pues dejémoslo correr así 😀 sin embargo, para quienes han notado que su rendimiento no es el óptimo o se han lesionado precisamente por esto y de acuerdo a los tests o evaluaciones de carrera que hayan podido hacerse con un profesional del tema, determinan que su técnica de carrera es lo que hay que cambiar, pues tampoco es imposible, lo cierto es que hay que hacer un montón de ajustes.

Primero que nada, ahora tendrán que ser 100% conscientes de cada paso que darán, lo cual es bastante difícil, seguramente los primeros 5 minutos de carrera estarán bien bien concentrados en dar el paso o mover los brazos de tal o cual forma pero eventualmente se les olvidará y es posible que para el km 3 ya estén corriendo igual que antes, es normal, tomará bastante tiempo antes de que puedan cambiar su técnica y correr con esta novedad de manera inconsciente y natural.

Nuestros músculos, articulaciones y huesos tienen que adaptarse a la nueva manera de movernos, tenemos que “borrar el chip” y re-enseñarle a nuestras extremidades una nueva motricidad, ésto es un trabajo no sólo de estos tres elementos que les menciono, sino de nuestro sistema nervioso, quien es, a final de cuentas, el canal de comunicación que envía las órdenes para realizar cualquier movimiento.

Otro de los factores para recalcar, si es que estamos decididos a cambiar nuestra técnica de carrera, es la paciencia; como ya les decía, tomará tiempo que nuestro cuerpo pueda correr con la nueva técnica de una manera inconsciente, pero sobre todo hay que tomar en cuenta la incomodidad que esto supondrá, ya que al principio es casi seguro que una corrida cualquiera de 5k, nos haga despertar adoloridos, ya que estaremos moviendo músculos, huesos y articulaciones que antes no se movían de esa manera, además es probable que (irónicamente), en lugar de mejorar nuestra eficiencia de carrera, ésta se vea muy afectada, cansándonos muy pronto o corriendo muy lento, pero hay que tener calma, todo esto es parte de la adaptación y eventualmente pasará y nos dejará con los resultados que andábamos buscando.

Lo que yo recomiendo para hacer esta transición mucho menos dolorosa y efectiva, es claramente estar asesorado por un experto, ya que implica cambios importantes en todos los niveles del organismo, tendremos que hacerle una “remodelación” a nuestras estructuras, así que llevará tiempo y dedicación, además hay que acompañar con ejercicios diseñados específicamente para la modificación que nos interesa y por supuesto, llevarlo con mesura para evitar todo tipo de lesiones.

Finalmente quiero hacer mención de algo que me parece importante, hay que valorar y evaluar si realmente merece la pena cambiar la manera en que corremos (cuando no nos está produciendo lesiones ni perjudicando en general) , cuál es nuestro perfil de corredor, es decir, si eres un corredor recreativo, con 10 ó 20 años corriendo sin producirte lesiones por tu manera de correr y el cambio de técnica sugiere que podrías mejorar tus tiempos en 30 segundos el kilómetro… creo que no habrá que darle tanta importancia y podemos seguir felices corriendo como Phoebe, tal cual dice ella, ” que no te dé pena que la gente se te quede viendo, al final es sólo un segundo y ¡después ya desapareciste! “ 😀 😀 😀 . El chiste es ser felices, creo yo.

¡Nos leemos!

Alín ❤

El día que aprendí a andar en bicicleta

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Parecerá incomprensible para quienes desde los 5 años treparon a una bici y aprendieron a pedalear, que otro individuo que además es ya adulto no pueda imaginar siquiera el mantener el equilibro sobre dos ruedas que por si fuera poco miden escasos centímetros de anchura.

Esa fue mi historia hasta hace algún tiempo. Cuando era niña no tuve bicicleta, mucho tiempo creí que la razón era básicamente que a mi mamá no le gustaba la idea de que jugáramos en la calle, luego comprendí que ni mi hermana ni yo tuvimos una porque mi mamá, que es nuestra maestra, tampoco sabía andar en bici ❤ , así que el razonamiento lógico era que no nos podría enseñar a montar una.

Al principio me daba pena aceptarlo pero con el tiempo me daba igual y hasta me hacía sentir diferente y especial cuando alguien platicaba sobre bicicletas y con orgullo les decía que YO NO SABÍA … jajaja todos con cara de sorpresa cuestionaban mi inhabilidad y yo explicaba la situación. Varias personas tuvieron alguna vez la intención de enseñarme, sin embargo fue Fer ❤ , quien un 21 de marzo del 2009, a mi 24 años, me enseñó a mantenerme sentada y avanzando sobre una bicicleta, fue un día muy feliz y pude descubrir la realidad de la expresión en la cara de las personas cuando les decía que nunca lo había hecho, claro, su gesto era mitad lástima mitad condescendencia por tener frente a ellos a alguien que nunca había podido sentir la felicidad tan grande de andar libremente y avanzar rápido con aironazo en la cara. Los entendí hasta ese momento.

a mis 24 años, el día que aprendí a andar en bici, ¡con una que me quedaba muy pequeña!

en el 2009 , el día que aprendí a andar en bici, ¡con una que me quedaba muy pequeña! chéquense mi cara de concentración 😀 😀

No he andado mucho desde entonces, ahora tengo una bici preciosa que Fer me regaló (una Ross Central Park de 1968) casi no la uso porque es complicado encontrar el tiempo para disfrutarla, pero por lo menos ahora sé de lo increíble que es subirse a una 😀 y sentirse CAPAZ de mantener el equilibrio, además, son de esas cosas que no se olvidan, una vez que sabes cómo hacerlo, puedes mantener esa habilidad por el resto de tu vida, y bueno, no es que me haya convertido en una profesional del ciclismo, lo cierto es que puedo ir del punto A al punto B sin caerme, pero aún tengo miedo cuando alguien pasa muy cerca o cuando no tengo un espacio por lo menos de metro y medio de ancho para ir con confianza y soltura, en fin, se puede decir que por lo menos no ando raspándome las rodillas.

Como ven, habemos deportistas con habilidades bastante limitadas 😉 .

Gracias a Fer por su paciencia y por enseñarme no sólo las alegrías ciclistas, sino tantas cosas más.

 

Abrazos,

Alín